Andrade Claudio

Tu pelo al viento

In Music on Noviembre 28, 2008 at 3:54 pm

Y cada tanto nos pasa. Que escuchamos una canción, leemos un libro, vemos una película, y queremos que algún amigo sea parte del ritual. Que experimente a su modo, lo que el arte nos ha hecho vivir. Eso me pasa por estos días con Sigur Rós, que me quedaría en la esquina diciendo lo bueno que son. Acá un video en vivo, junto a Bjork, en el que interpretan un tema que escuché días atrás y que también recomendé en el blog.

Entrevista con Abrasha Rotenberg

In Entrevistas on Noviembre 28, 2008 at 3:44 pm

abrasha

Abrasha Rotenberg se ha hecho tiempo para todo. Junto a Jacobo Timerman fue fundador y director de “La Opinión”, escritor (es autor de “Historia confidencial” y “Ultima carta de Moscú”, entre otros), periodista y editor (al lado de Manuel Aguilar fundó en España la editorial Altalena). Este padre de hijos famosos, soportó el exilio y a la distancia se reveló como un coleccionista de chistes judíos. De eso se trata su último libro titulado sin más preámbulos como “Chistes judíos que me contó mi padre”.

-Son muchas vidas en una. Recuerdo su muy interesante libro “Historia confidencial. La Opinión y otros olvidos”, y ahora nos encontramos con este “Chistes judíos que me contó mi padre” (Libros del Zorzal). ¿Cómo nace la idea de elaborar un volumen con chistes judíos?

-Este es un libro que ya había sido editado hace algunos años en Europa. Tuvo una edición bellísima en Portugal y ahora sale acá, he recopilado algunas cosas más, y nuevos chistes que fueron incorporados. Es un destino agradable el de este libro. Son historias familiares que juegan con la exageración de lo real. Con la hipérbole de los hechos. No es un libro crítico o irónico es más bien una autobúsqueda que hace incapíe en rasgos culturales que terminan en un chiste o en una situación cómica.

-¿Hay un chiste judío, es decir, podría tipificárselo?

-La clave de estos chistes es la exageración. Una situación que tiene un origen familiar, cotidiano y que ha sido ampliado en función del chiste. Es un humor que se remonta a épocas difíciles. Muchas veces, de fondo, se describen situaciones de pobreza o necesidad y el chiste en sí refiere a algo cómico que produce alegría. Los personajes se transforman en protagonistas de una contradicción.

-Esto es básicamente reirse de los defectos o de una serie de pecados que contados con ingenio, nos hacen reir. Imagino que parte de todo lo que cuenta realmente existe.

-Uno le pone el acento a un rasgo de la personalidad o de los hechos, lo subraya. No quiere decir que sean exactamente de ese modo pero exagerándolos se vuelven más cercanos y más graciosos. Es una de las formas que encuentro de digerir la realidad que a veces no es tan divertida ni alegre.

-El humor judío está atravesado por una especie de autocrítica, si se la puede llamar así. Es el caso del rabino al que le han robado su caballo y quien en medio de un sermón condenando el robo y la lujuria, se da cuenta que lo olvidó en casa de su amante. O del otro que quiere venderle su mujer a su amigo a cambio de nada.

-El humor judío tiene elementos muy tradicionales algunos propios del siglo XIX. Viene de momentos de crisis que luego fueron transformados en una anécdota. La debilidad del prójimo por ser un avaro o un tipo que en el fondo tuerce las reglas, se utiliza casi como un elemento de ternura o risible. Hay situaciones en los chistes que hacen recordar las costumbres de los pueblitos de Rusia. Hubo épocas de mucha pobreza que involucraron a la cultura judía, de estas vivencias salieron reelaborados los chistes. Es también el humor que nace en el exilio y en condiciones difíciles. Es el contraste entre lo que es judío y lo que no. Y, claro, es el humor de Woody Allen.

-El humor como una oportunidad de reírnos de nosotros mismos aunque suene a un cliché.

-Si, el humor puede ayudarnos a soportar la adversidad y consolarnos.

Algunos de los chistes

Chistes que me enseñó mi padre

-¿Cuánto darías por mi mujer?-pregunta Moisés a Jacobo.

-¿Por tu mujer? Nada

-Es tuya

-Hijo mío, si trabajas tantas horas por día, ¿cuándo vas a tener tiempo para ganar dinero?

-Mira, Moisés, la marea baja

-¡Compra! ¡Compra!

Tarde Caramelo

In Music on Noviembre 26, 2008 at 9:58 pm

vicente

No podría decir con exactitud que es lo que me seduce más de esta canción. Si su breve aunque dulce estribillo o la variedad de acordes de guitarra que lo preceden, y que acompañan su intensidad final del mismo modo en que un cuento crece y desaparece en la voz de una madre.
Hay otros elementos involucrados. Como el hecho sorpresivo y, diría hasta esotérico, por el cual cada vez que la escucho siento que yo estuve allí: en un sendero junto a un río similar al que describe la letra, donde la tarde es caramelo, a la espera de los besos de una mujer.
Son elementos misteriosos los que me unen a una de las canciones flamencas más bellas que se hayan compuesto jamás. Perdido en su vaivén gitano, entre los brazos de una historia donde confluyen paisaje y deseo, color y textura sonoras, me olvido qué o quién soy. Es el sueño juvenil en el cual atraviesas un espejo de agua con el propósito de vivir una nueva existencia y mudar el alma.
La canción tiene dos momentos muy marcados. Por un lado, el prólogo hecho de perfectos acordes, punteos de guitarra típicamente flamencos y un coro suave y doliente que apura una historia que se revelará en unos segundos. Por el otro, el canto glorioso de “El Cigala”. Su interpretación profunda y vertiginosa se juega al borde del abismo: entre lo teatral y el acto desnudo. Un plano en el que Camarón de la Isla supo respirar lamentos.
La voz desgarrada de “El Cigala” es una de las tantas metáforas de la verdad.
Luego, el vacío, la guitarra y el contrapunto de las palmas.
Soy capaz de sentir la brisa que existe pero no describe el cantaor. El sol deshaciéndose sobre la tarde, impregnando de calor el pasto amarillo. No hay nadie en este camino rural. Sólo él y su sueño: un beso que lo transforme como hombre.
Del modo en que sólo ocurre con las obras maestras de la música, esta composición trasciende su origen para alcanzar el terreno voluptuoso e indescifrable de la imagen. Es cine y es música. Es poesía y es movimiento.
El título resulta a esta altura una obviedad: “La tarde caramelo” y forma parte del disco “Ciudad de las ideas” de Vicente Amigo, con el cual el guitarrista, heredero de Paco de Lucía, obtuvo un Grammy en 2001.
Su canción me recuerda que el amor no es amor si no hay decepción. Que el deseo está hecho de imposibilidad. De ausencia y, sobre todo, de enigma.
Un gesto de sutil tristeza se expande toda vez que “El Cigala” canta: “Cerca del río hay un sendero donde la tarde es caramelo. Cerca del río yo me pierdo, me encontraré cuando me encuentre con tu besos”. Entiendo que su voz es la llave hacia una experiencia superior.
Además de la versión original, en internet, encontré una en vivo que eriza la piel.
Después de que la escuches, me cuentas.

Discover Vicente Amigo!