Hace un rato, una amiga me devolvió un libro: “Una temporada con Lacan”, de Pierre Rey. Es un best seller en el que un periodista y playboy francés, relata fragmentos de sus 10 años de terapia con el famoso psicoalanista. Hasta donde sé no es muy fácil de conseguir en estos tiempos. A mi me parece brillante. Rey murió hace un par de años y siempre me atrajo su enorme inteligencia y su talento literario. Acá un párrafo del final de su libro más conocido:
“He vivido todos los días de mi vida como si fuese a morir cinco minutos después. Y continúo haciéndolo. Enamorado de las virtudes del exceso, cultivo, entre fortunas y adversidades, el desequilibrio, sabiendo muy bien que el justo término medio no se encuentra en el centro, sino al lado, al margen, en el lugar en que, como no hay nada escrito, cada cual, si lo desea y si puede, puede inscribir en la lengua de su deseo lo que le gusta de su historia”











Che, ese es el libro que Lara dice que le afanaste. Debe valer la pena.
Ese libro siempre fue mío. Alguien me comentó hace años ya en La Plata acerca de su existencia y lo compré en Roca. e
Es brillante, si. Vale leerlo.
Entonces, acto de desagravio por la acusación a un inocente… y lo pido yo, que sí me he quedado con algún libro ajeno y he perdido otros en la batalla del préstamo.
Se lo regalé a Andrés (después de tiempo que tardó en devolvérmelo) y la dedicatoria fue: este libro que más que una temporada con Lacan es una temporada con Andrés…
Entrañable autor.